La noche
pudo ser blanco, puro-
pero es el silencio que carga la noche
la noche que se convierte en humo.
Renombro en mi paseo
el crujir de tus manos,
y dibujo en frecuencias
el movimiento absurdo
-por pudor, por temor-
pero va conmigo
en el trasciego injusto
que pronuncia el silencio
-que pudo ser blanco, puro-
pero es el silencio que carga la noche
la noche que se convierte en humo.
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